El 9 de noviembre de 1914 nació en Viena Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida como Hedy Lamarr. Su carrera como actriz de cine ha opacado sus aportes a la tecnología de nuestros días, siendo una de las inventoras de la primera versión del espectro ensanchado que permite las comunicaciones inalámbricas de larga distancia y que hoy en día son la base técnica del actual wifi.

Fue la única hija de una familia judía siendo su madre pianista y su padre banquero. Desde pequeña se destacó por su inteligencia al punto de ser considerada por sus profesores como superdotada. Comenzó sus estudios de ingeniería a los 16 años, pero en 1933 los abandonó atraída por su vocación artística, e incursionó en el teatro como alumna del director Max Reinhardt. Pronto inició su carrera cinematográfica, y sería mundialmente famosa por ser la primera mujer en la historia del cine que aparece desnuda en una película comercial (Ecstasy, 1933).

A los diecinueve años Hedy se vio forzada a contraer matrimonio por conveniencia con Friedrich Mandl, un empresario armamentista que mantenía estrecha relación con Hitler y Mussolini. Con él vivió una verdadera pesadilla debido a sus celos, ya que la forzaba a vivir casi en el encierro y bajo un control absoluto. Pero en 1937, mediante un cinemátográfico plan, ella escapó de su marido y su maltratos. En su huida puso rumbo hacia Francia para finalmente radicarse en Estados Unidos en donde retomó su carrera artística como una nueva estrella de Hollywood con el nuevo nombre Hedy Lamarr.

Pero en aquellos malos años, Hedy había aprovechado la soledad y el obligado encierro marital para continuar sus estudios de ingeniería. Además, utilizó su inteligencia para conocer a través de su marido los pormenores de la tecnología armamentística de la época. Al estallar la Segunda Guerra Mundial y conocer los horrores del nazismo, puso esa información confidencial a disposición las autoridades militares y científicas de los Estados Unidos. Como fruto de esos nuevos vínculos construidos se integró al desarrollo de nuevas tecnologías militares y logró idear y patentar en los años 1940 la técnica de conmutación de frecuencias, que le daría una nueva dimensión notoria a su vida.

Años más tarde Lamarr conoció al compositor y pianista George Antheil, un experto en automatización de instrumentos musicales. Juntos pensaron y desarrollaron un sistema que aplicaba el principio de la pianola a los torpedos dirigidos por radio. Empleando rollos de papel perforado hacían que la frecuencia de transmisión de una comunicación fuera saltando entre 88 valores distintos (el número de teclas del piano) de acuerdo con una secuencia sólo accesible mediante una clave secreta. Eso hacía que el sistema fuera prácticamente imposible de interceptar. La patente se publicó el 11 de agosto de 1942 con el número 2.292.387 y el título de Sistema de comunicación secreta. Aparentemente por razones de implementación tecnológica, el invento no tuvo aplicación en las comunicaciones de aquel momento. Aunque otros historiadores creen que el inusual perfil de ambos inventores fue un factor importante para que la patente no hubiese tenido la atención que realmente merecía.

Por fin, la invención de Antheil y Lamarr sería aprovechada dos décadas más tarde. En los años sesenta la patente se utilizó para desarrollar comunicaciones militares inalámbricas para misiles guiados. Esto, junto con el desarrollo de la telefonía móvil, forma parte de las bases tecnológicas de todas las comunicaciones wireless que conocemos hoy, desde las microondas hasta el wifi.

Sin embargo para Hedy las cosas no resultaron tan bien. En aquel entonces su carrera cinematográfica ya estaba cayendo en el olvido, la patente estaba vencida y no le representó ningún beneficio económico. Su labor como inventora recién fue reconocida después de su muerte, el 19 de enero del año 2000. Desde 2005 su cumpleaños, el 9 de noviembre, está señalado como el Día del Inventor en los países de habla germana (Austria, Suiza y Alemania). Y en mayo de 2014, tanto Lamarr y Antheil fueron incorporados al Inventors Hall of Fame de los Estados Unidos. Un reconocimiento póstumo para una verdadera vida de película.

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